Con Mano Izquierda
Nunca fui un niño normal. No desde mi punto de vista, que siempre me consideré lo más normal del mundo, sino desde el punto de vista de los demás. Siempre fui el primero de la clase y siempre tuve cierta habilidad para las artes plásticas llegando, incluso, a destacar en algunas ocasiones. Pero no era por eso por lo que dejaba de ser normal. Tampoco lo fui por mis raros gustos (que ya de pequeño apuntaba ciertas tendencias hacia el frikismo), especialmente los musicales, ni por mi manía de llevar siempre la contraria. No. No era normal ni sigo siéndolo, entre otras cosas, por poseer un gen llamado LRRTM11 2, por pertener a ese 13% de la población mundial que ven el mundo del revés; en definitiva, por ser zurdo.
Desde pequeño, no fueron pocos los insultos ni las bromas desagradables que recibí por mi condición siniestra. Y menos cuando éstas venían desde donde más dolía: mis padres. En incontables ocasiones, cada vez que hacía algo destacable que tuviese que ver con el trabajo manual3 4 5 (desde el grafito, hasta el pincel, pasando por tijeras o segueta) escuché la misma frase -"y lo ha hecho él solito con su mano zocata"-
Sin embargo, aquello que fuera motivo de burlas y mofas, con el tiempo no se ha convertido sino en algo de lo que no solo estoy orgulloso sino que además presumo siempre que se de ocasión a ello.
Pero no es fácil ser zurdo en un mundo de diestros. Tanto así que la estadística afirma que vivimos una media de 4 años menos que los diestros, y los científicos, a falta de una razón mejor, explican ese efecto como resultado del estress al que vivimos constantemente sometidos.
Además, los zurdos siempre han sido centro de supersticiones e, incluso, persecuciones. Este carácter queda reflejado en el idioma: el propio término "zurdo", en diferentes lenguas, ha tenido o tiene dobles significados poco agradables. En castellano usamos el término "siniestro" (cuyos otros significados ya conocemos) para hacer referencia a aquello que está a la izquierda, por extensión, a los zurdos.
No obstante, ésta es la mejor época que se conoce para los zurdos. Sin ir más lejos, hasta los años 60 en los exámenes de acceso al Bachillerato, era obligatoria su redacción con la diestra. Si retrocedemos en el tiempo la cosa no hace más que empeorar. Antiguamente en Japón, un hombre podía repudiar a su esposa si descubría que ésta era zurda. Caso particular merecen, aún en la actualidad, las costumbres del mundo árabe en relación a los zurdos aunque, por extensión, lo dejaré para otra ocasión. La Biblia tampoco está exenta de ésta discriminación, estando los elegidos de Dios a su derecha, y los condenados a su izquierda. A raíz de esta creencia, en época de la Inquisición, ser zurdo era sinómino de muerte en la hoguera ya que era entendida la zurdera como una práctica satánica.
Pero no todo es negativo para los zurdos. Por razones algo técnicas que a buen seguro tratarán en otros medios mejor de lo que lo haría un servidor, se suele asociar la zurdera a la genialidad y a la creatividad. Asociación respaldada por la estadística que afirma que es mayor el índice de genios y personajes ilustres surgidos del colectivo zurdo en comparación con el diestro. Además ser zurdo puede resultar ventajoso en determinados deportes (nuestro querido Rafa Nadal, siendo diestro, aprendió a usar la raqueta con la zurda por consejo de su entrenador).
De la misma forma también se cree, o se especula, con la posibilidad de una distinta (distinta, es decir, ni mejor ni peor) forma de procesar la información dependiendo de si se es zurdo o diestro. Aunque también es cierto que estos datos se contraponen a otros igualmente desalentadores. Datos como que la probabilidad de que un zurdo posea diversos problemas como autismo, síndrome de Down, epilepsia, etc, es mucho más alta que entre los diestros. También se ha asociado el gen anteriormente citado con la esquizofrenia.
Sin embargo, y a pesar de todo, como dije casi al principio del post, ser zurdo para mi es un orgullo y una seña de identidad especial. Y digo más, el día que me toque tener descendencia, me encantaría que al menos uno fuese tan "siniestro" como yo.
PD: No puedo irme sin hacer el comentario friki del día. Misteriosamente, en el artículo de la wikipedia vuelve a aparecer él... mucha casualidad, no les parece? xD (yo no he tocado el archivo de la wiki, yo me lo encontré así)
PD2: Esta entrada carece totalmente de rigor científico. Es una recopilación de las creencias y mitos populares sobre la zurdera.