miércoles, 27 de febrero de 2008

¡Ay! Dolores

Me pregunto qué es lo que hace a una persona enamorarse de otra, qué es lo que le hace querer compartir su vida con quién difícilmente llega al rango de “conocido”. Puedo entender el encanto de lo físico y lo estético y, por tanto, cierta atracción física e interés hacia el otro, pero no puedo comprender cómo se es capaz de estar dispuesto a darlo todo por alguien de quien a buen seguro conoces casi todas sus virtudes pero pocos o ninguno de sus defectos. Tampoco entiendo ese miedo al cambio, a dejar a la pareja cuando las cosas van tan mal. ¿O es acaso el amor que el impide separarse del otro? Es más ¿puede convivir el amor con el miedo y con las lágrimas? Simplemente no lo entiendo. Otra cosa que no entiendo es como, si se supone que aman a una persona, algunos hombres son capaces de descargar toda su fuerza contra sus parejas.
Tengo aquí delante otro nuevo expediente y sigo sin entenderlo. Dolores, vaya nombre, ni que el destino hubiese querido avisarla de su futuro. Según los vecinos parecían una pareja normal. Se mudaron al barrio tras contraer matrimonio y parecían bastante felices. Ningún vecino ha aportado ningún dato negativo al caso, tan sólo una vecina, una tal Charo que me imagino como la típica cotilla del 3º derecha, ha dicho que empezaron a tener problemas a partir del segundo año. Al parecer él quería un hijo y ella tenía problemas para concebir. Parece que debe tener razón pues aquí en el historial médico aparecen dos abortos por causas naturales. Según esta vecina los gritos fueron tan frecuentes como los llantos, incluso afirma que una vez llamó a la policía alegando que, por lo que escuchaba, temía que él la estuviese pegando. También interrogué a los dos compañeros que acudieron ese día. Dicen que fue ella misma la que abrió la puerta, con la cadena puesta y ocultando su cara en la oscuridad, y les despidió con alguna excusa que les pareció bastante creíble, sobre todo sumada al silencio que salía de la casa. Nunca denunció, nunca habló del tema con sus amigas, nunca dijo nada. Lo ocultó tan bien que solo podía ocurrir lo que ocurrió. El pasado martes un vecino nos llamó diciendo que, tras numerosos gritos, escuchó un golpe seco y fuerte y tras eso tan sólo silencio. Cuando llegamos ya era tarde. El agresor no se molestó ni en cerrar la puerta. El cuerpo de Dolores estaba tirado en la cocina y la sangre emanaba desde la parte trasera de la cabeza, y las diversas contusiones y cicatrices repartidas por varias zonas de su cuerpo demuestran que no fue un hecho puntual.
Oh, vaya... Se me ha hecho muy tarde, mañana seguiré con esto.


-y cerrando la carpeta se levantó y la colocó en la estantería. Luego procedió a apagar el ordenador, no sin antes reparar en un dato que se le había quedado grabado momentos antes-

Con ésta ya son 20 víctimas en lo que llevamos de año, y aún no ha entrado la primavera…

-Cuando llega a la soledad de su piso no puede evitar que las lágrimas, antes reprimidas por su profesión, afloren sin pudor alguno. Sobre la mesa de su escritorio una foto de Dolores, con 15 años, le mira sonriente. Llevaba más de 10 años sin verla, pero es difícil olvidar el primer amor.
Se seca las lágrimas y decide ir directo a la cama. Mañana será un día duro pues su tarea será la búsqueda y captura del asesino: Luís, su mejor amigo de la infancia.-



Reincidentes "¡Ay! Dolores"

13 oyentes en el micrófono abierto:

Señor Oscuro 27 de febrero de 2008, 15:32  

El amor otorga seguridad y confianza, no miedo.

No entiendo a estos retrógrados mentales. Parece que quieren a una esclava en lugar de a una mujer que les quiera...

Saludos!!!

Nanny Ogg 27 de febrero de 2008, 19:41  

Uf, cuando te pones a escribir historias que toquen el corazón no tienes rival.

Poco tiene que ver el amor en esas historias, más bien nada. Son historias de dependencia, de miedo, de frustración...

Besos

Baby 27 de febrero de 2008, 23:11  

Ju... que fuerte...
los pelos como escarpias me has dejado...

fany 28 de febrero de 2008, 2:22  

De verdad, puede resultar repetitivo, pero es que... jopeta! me encantan tus escritos!

Esta historia me a hecho llorar, vale... hoy estoy en plan sensiblera, pero si la llego a dejar para mañana, me hubiese pasado lo mismo.

El amor... la venganza... el odio...

que difícil es todo...

Un besote!

Purpúrea 28 de febrero de 2008, 3:25  

JO! Fuerte.

Vaya que el mundo es esclavo de sus propias ataduras...

Besos, querido.

Zafferano 28 de febrero de 2008, 22:15  

Pero bueno Ermoya! Me sorprendes cada vez que te leo...!

Besos

MI VIDA SIN MI 28 de febrero de 2008, 23:17  

que bien escribes!!!!!
supe que estube enamorada cuamdo le di todo sin esperar nada a cambio,y lleno ese vacio tan doloroso que tenia,fue alegrando mi vida con sonrisas,caricias,miradas,conversaciones etc etc...hace ya seis años,y todo es cada dia mejor,me levanto agradeciendo ala vida todo lo que me rodea,ay que saber escuchar y respetar y sobretodo quererse uno mismo,aprender uno del otro,todos somos distintos e iguales,pero siempre ay algo enorme que te une a la persona amada,y cuamdo te llega te das cuenta que a valido la espera y los sufrimientos anteriores,habeces ay discusiones,mal humor,pero ¿quien dijo que fuese facil?pero hablando se entiende la gente,pero siempre aparece ese toque magico que te brinda la recoonciliacion,lo mejor es que en los peores momentos o en algun pequeñillo bache de la relacion,la pareja permanezca unida,y con animos!!!

siempre siendo fiel y respetando.
ay que romanticona que soy y que rayada te e metido....
un besito guapo,y encandilas con tus letras...
besitos.

pd;la fiebre me hace desvariar un poquillo...

abrazos.

Xiluso 29 de febrero de 2008, 10:31  

El amor es un sentimiento que desdibuja la razón. Por el se han echo las locuras más grandes y también las infamias más odiosas.

Por el puedes ver cambiar a una persona, su forma de ser.

Dracian 29 de febrero de 2008, 21:43  

Joder tío, cuando hablábamos esta tarde de esto, me esperaba otra cosa y más viendo los derroteros por los que acabó la conversación.

Pero es que esto duele, y mucho

Yahuan 1 de marzo de 2008, 12:45  

vaya hombre!!creo que yo tampoco lo entiendo, y también creo que quien lo entienda será porque es culpable (por no decir lo que habría que decir en vez de culpable ...)

qué frustración ...

Etiam 1 de marzo de 2008, 17:39  

Se me han puesto los pelos de punta, hace poco que me tocó estudiar el maltrato en una asignatura de la carrera y tengo los sentimientos a flor de piel. Eso no es amor, es dependencia emocional, basar tu autoestima en que otra persona esté contigo y consentirle todo, hasta que te arree un par de hostiones. Los hombres que pegan son hombres con miedo que no saben manejar sus enfados ni sus frustraciones, maltratar y pegar es la salida fácil,descargar su miedo por celos, orgullo o el motivo que sea es el recurso de los cobardes. Y paro ya o escribo un comentario de dos folios xD

fire 3 de marzo de 2008, 2:31  

que significativa cancion...
levanta ampollas este tema..
me gusto tu post.sobre todo el final..me puso el vello de punta....
un beso ermoya

Zeltia 3 de marzo de 2008, 8:45  

Reincidentes, uno de los grupos preferidos de mi hermano.Recuerdo la primera vez que escuché ésta canción (hace años), un tema triste y que se repite cada día por desgracia!!!

Bravo por este relato!!!, espero que nos sigas sorprendiendo con historias como ésta!!!

Besos!!!

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