Money Talks
El timo del IVA. Así debiera llamarse esta entrada si no fuera por la, ya conocida por ustedes, filosofía de este blog. Y digo timo porque nos la van a colar doblada como ya nos la colaron cuando cambiamos de la peseta al euro. Puede, incluso, que sea aún peor. Peor por dos razones, porque con el euro la cosa andaba medio justificada en la mayoría de los casos -no en todos-, y porque la situación económica de entonces era más boyante que la actual.
¿Y porqué digo que nos la van a colar doblada? Sencillo: cuestión de hacer cuentas. Ayer mismo, una amiga fue a comprar patatas chips para picar durante el partido de fútbol. Llegó quejándose de los precios. Compró dos bolsas de las grandes. Bolsas cuyos precios habituales eran de unos 1,10€ cada una, que ayer le costaron 1,20€ o 1,30€ cada una, no recuerdo bien. La razón de la subida es el IVA, sin embargo, parémonos a meditar sobre el asunto.
Hasta el pasado 31 de mayo, el IVA era el 16%. Si se lo descontamos al precio de la bolsa de patatas, tenemos que la bolsa, antes de la subida, y sin IVA costaba unos 0,94€. Bien. Suponiendo que el precio básico de la dichosa bolsa no haya cambiado, apliquémosle el nuevo IVA, impuesto desde el pasado día 1 de junio, que es del 18%. El precio de la bolsa quedaría en 1,11€, tan sólo 1 céntimo más! Sin embargo, la subida real ha sido de 10 céntimos -o más-.
Soy un inculto en economía, y no sé, quizá a estos productos no se les aplica el IVA, a saber. Sea como sea, es una subida desmedida e injustificada.
No digo más. Con todos los respetos, pues habrá quienes tengan negocios y ésto les vendrá de perlas. Esta subida del IVA, además de todas las demás maldades que pueda suponer, supone además una excusa para que se haga un bonito reajuste injustificado de precios, extraños redondeos, y por supuesto, siempre al alza.

